EL COMUNISMO CIENTíFICO.
La teoría del comunismo científico es parte integrante de los fundamentos del marxismo, como se ha indicado por el camarada Lenin.
La teoría del comunismo científico se articula al método del materialismo dialéctico e histórico y al conjunto de la economía política marxista como un todo, el comunismo científico es su consecuencia revolucionaria, de acuerdo con la onceava tesis de Marx sobre Feurbach, para poder transformar el mundo.
Ahora conviene reflexionar y debatir entonces, ¿Cuál es el destino o desenlace ineluctable del desarrollo del capitalismo de acuerdo con el materialismo dialéctico e histórico?
La respuesta correcta a esta cuestión es: de acuerdo con el materialismo dialéctico e histórico, el destino y desenlace ineluctable del desarrollo del capitalismo es su transformación en Comunismo Científico. Esta transformación sólo puede ser conseguida a través de la revolución comunista, a través de la Revolución Socialista y Proletaria.
Antes de Carlos Marx y Federico Engels, es decir previo a que la humanidad adquiriera conciencia de su transformación del capitalismo en comunismo científico, hubo quienes consideraron que el capitalismo era el último estadio del desarrollo social, que la humanidad había encontrado por fin el modelo ideal del desarrollo social y ese modelo era el modo de producción capitalista.
Sin embargo, el capitalismo al abrirse paso y hacerse amo y señor del mundo chorreando sangre y lodo por todos los poros, manifestó su naturaleza transitoria en la historia. La acumulación originaria de capital, no fue aquel sueño idílico de convivencia social del cual la burguesía se congratulaba y que nos ofrecieron los contractualistas, por el contrario, fue la expresión de la más enérgica lucha de clases entre terratenientes feudales y burguesía y entre estos contra el proletariado.
Frente a ese marco de la nueva lucha de clases -entre estas tres clases sociales- surgieron pensadores y reformadores sociales como: Robert Owen (1771-1858), Francois Marie Charles Fourier (1772-1837) y Claude Henri de Rouvroy Saint-Simón (1760-1865), entre otros, quienes proponían reformas sociales para humanizar el capitalismo o para aceptarlo en tanto que modo de producción injusto pero frente al cual no había otro mejor. Cada uno predicó con el ejemplo aplicándose a la elaboración de experimentos de modelos sociales.
Los socialistas utópicos en sus horizontes no veían a la lucha de clases como el motor de la historia, creían, que de la cabeza de los reformadores saldría acabada ya la forma que debería adquirir la nueva sociedad. Y si no vislumbraban la importancia de la lucha de clases, mucho menos vislumbraban, el papel histórico universal del proletariado como clase fundamental en la transformación del capitalismo.
Pero no es culpa de los socialistas utópicos no vislumbrar en sus horizontes teóricos el papel transformador y revolucionario del proletariado, más bien, sus reflexiones también son producto del incipiente desarrollo del capitalismo y por lo tanto del incipiente desarrollo del proletariado y su lucha, y en muchos casos se sustentan en un volver a la naturaleza abandonando todo desarrollo alcanzado.
Así pues, el socialismo crítico utópico es una primitiva negación teórica de la naturaleza del capitalismo, y se constituye en un importante apoyo para el ulterior desarrollo de la teoría revolucionaria del proletariado.
Marx y Engels armados con la teoría materialista y el método dialéctico, descubren entre la filosofía, la economía política y el socialismo utópico no solo los aspectos esenciales del sistema capitalista de producción, sino el salto cualitativo superior, es decir, el comunismo como el movimiento real de la sociedad para superar el orden de cosas existente.
En el Tercer apartado de los manuscritos económico~filosóficos de 1844, de Carlos Marx, encontramos los elementos que lo definen.
La superación de la propiedad privada que es la misma autoenajenación humana será el restablecimiento de la propiedad común, como nos enseña la economía política, las clases desposeídas se encuentran esclavizadas por la propiedad privada de los medios de producción, con el comunismo científico las masas trabajadoras hacen suyo el mundo material que hasta ahora les oprime.
Con el capitalismo, la propiedad privada, en su movimiento, crea a la clase que por fin habrá de darle sepultura de una vez y para siempre, crea a la clase de los proletarios, es decir, a la miseria consciente de su miseria física y moral, por ello, en una revolución comunista los proletarios, nada tienen que perder más que sus cadenas de opresión y explotación, en cambio tienen un mundo nuevo que ganar.
El proletariado se convierte así en la clase revolucionaria por excelencia, por su número, por su situación frente a la producción capitalista, por su organización. Es a la clase de los proletarios de manera fundamental a quien debemos dedicar todo nuestro esfuerzo para instruirla y organizarla para la lucha sin cuartel contra la propiedad privada, contra la burguesía y el capitalismo, hacerla descubrir en sí misma su humanidad y su misión histórica como sepulturera del régimen capitalista de producción y constructora del socialismo y el comunismo.
En esta línea, la agitación y la propaganda juegan el papel más importante, el arma de la crítica prepara sin lugar a dudas la crítica de las armas y así pues, “La finalidad primordial de la agrupación de los trabajadores comunistas, deberá ser la doctrina, la propaganda, etc. Pero, a la par con ello, van asimilándose de ese modo una nueva necesidad, la necesidad de asociarse, y lo que parecía ser un medio se convierte en un fin”. (Marx-Engels, Obras fundamentales, T.I, FCE.- Pag. 633).
Armados con esta concepción, Marx y Engels, emprendieron la labor de instruir al proletariado mundial en su deber como clase; establecieron la necesidad de que como clase se constituyera en partido político independiente, establecieron que la tarea inmediata del proletariado era la de convertirse en clase dominante; en la de apoderarse de la maquinaria estatal burguesa (después de la Comuna de París corrigieron y establecieron que habría que destruir la maquinaria estatal burguesa y en su lugar instaurar un "cuasi Estado", la dictadura revolucionaria del proletariado); que el proletariado una vez en el poder concentraría (expropiaría a los capitalistas) todo el capital; diseñaría un plan central de producción, etc. Y esto, asentaría las premisas para reducir las diferencias entre la ciudad y el campo, entre trabajo manual y el trabajo intelectual, en sí, para superar las contradicciones sociales.
Lenin y Stalin, en la misma línea de Marx y Engels, desarrollaron la teoría del partido, la táctica y la estrategia de la revolución proletaria en general y la táctica y la estrategia de la dictadura revolucionaria del proletariado en especial, profundizaron la lucha contra el revisionismo y el oportunismo, como corrientes del pensamiento y actuar burgués al seno del movimiento obrero y comunista; llevaron hasta sus ultimas consecuencias la construcción del socialismo de acuerdo con esta línea y desarrollaron aspectos particulares como la cuestión campesina, el problema nacional y otros.
La teoría revolucionaria del marxismo-leninismo en su conjunto, se enfrenta a la más enérgica ofensiva del imperialismo, y no es para menos, tratándose de la ciencia de los esclavos modernos, que busca su emancipación.
En el siglo XX el proletariado y sus partidos comunistas dieron las más grandes batallas de clase que se hayan conocido en la historia por acabar con la explotación del hombre por el hombre, y en estas batallas, los avances llegaron a la conformación del campo de países socialistas, y a una experiencia revolucionaria aún no del todo digerida sobre el curso que ha de cobrar la lucha de clases del proletariado, sin embargo, el siglo terminó con la derrota de la mayoría de las fuerzas revolucionarias del mundo.
La inconsecuencia de aquellos proyectos, la falta de vigilancia revolucionaria de los partidos comunistas y las masas, la lucha anticomunista por parte del imperialismo, la labor de sabotaje de las corrientes pequeño burguesas, y la presencia dentro del socialismo de elementos materiales que podía revertir la situación si se les dejaba actuar; son algunos de los aspectos que propiciaron ese terrible retroceso.
No se trata de luchar por un humanitarismo vacío cuya consigna se resume a la lucha pacífica y reformista, la lucha de clases no es una lucha entre ángeles y arcángeles, es una lucha a muerte entre el viejo régimen explotador y las fuerzas frescas de la sociedad que la revitalizan y le dan su soporte material.
La lucha de clases del proletariado parte de su situación material, misma que lejos de mejorar ha acentuado sus tormentos para ésta, en tal sentido, ha sido el marxismo-leninismo quien ha planteado el carácter revolucionario y actual de la época presente.
El capitalismo es una etapa de la historia humana, de ningún modo puede constituir su último momento, el capitalismo como sistema tendrá que ser superado por la acción revolucionaria de las masas, el capital tiene una connotación histórica, ha actuado bajo determinadas condiciones materiales históricas, y su superación, se logrará eliminando las leyes que le dan sustento, el comunismo plantea que toda la labor humana pase a ser (desde el punto material y espiritual) obra de las masas y no de unas castas que hasta hoy se mantienen gracias a la posesión privada de los medios de producción.
BIBLIOGRAFÍA QUE SE SUGIERE PARA SU ESTUDIO:
MARX-ENGELS.- Manifiesto del Partido Comunista, La Sagrada Familia.
MARX.- Manuscritos Económico-filosóficos de 1844, Crítica al Programa de Gotha, Miseria De la Filosofía.
ENGELS.- El Anti-Dúrhing, Del Socialismo Utópico al Socialismo Científico.
LENIN.- Las Tres Fuentes y la Tres Partes Integrantes del Marxismo.
STALIN.- Cuestiones del leninismo, Problemas económicos en la construcción del socialismo en la URSS.
 |